ENTENDER TU DOLOR

Dolor de espalda: Causas y tratamiento

Cuanto más aprendas sobre el dolor de espalda, mejor podrás controlarlo como tú quieras.

LA BUENA NOTICIA ES QUE ALGUNOS DOLORES DE ESPALDA SE PUEDEN TRATAR FÁCILMENTE

CONCEPTOS BÁSICOS DEL DOLOR DE ESPALDA

Si, ocasionalmente, sufres dolor de espalda, tranquilo/a: aproximadamente 8 de cada 10 personas experimentarán dolor de espalda en algún momento de su vida.

El dolor de espalda es una de las razones más frecuentes por las que las personas faltan al trabajo o acuden al médico. Existen ciertas medidas que puedes tomar en tu día a día para frenar y prevenir o controlar el dolor. Una buena salud corporal acompañada de un buen descanso puede ser suficiente para acabar con tu dolor de espalda.

Puede variar desde un dolor muscular hasta una sensación de ardor o dolor muy agudo o punzante. Además, en ocasiones este dolor puede afectar a otras zonas del cuerpo y provocarte dolor en el cuello, dolor en las piernas o dolor en los hombros.

Puedes sentir dolor en la parte superior o inferior de la espalda, en el lado izquierdo o derecho; incluso puede irradiarse de un punto a otra zona de la espalda o el cuerpo. El dolor de espalda puede ser agudo (cuando dura de unos días a algunas semanas) o crónico (cuando tiene una duración de más de 3 meses). El dolor de espalda agudo es más común y puede estar causado por algún tipo de accidente, como una caída o una lesión deportiva.

 

Ocho de cada 10 personas experimentarán dolor de espalda en algún momento de su vida1.

 

QUÉ PUEDES HACER

Si padeces de dolor de espalda, ya sea en la zona lumbar o en la zona alta de la espalda, leve o moderado, te dejamos unos consejos que te ayudarán a aliviarlo. 

CONSEJOS QUE PUEDES PONER EN PRÁCTICA AHORA MISMO

Las primeras 72 horas

CONSEJO 1 DE 5:

Cuando sufras una lesión, no fuerces la espalda para que pueda recuperarse.

El descanso y los medicamentos de venta sin receta como Actromadol® pueden aliviar el dolor leve o moderado. Si el dolor persiste o empeora, habla con tu médico lo antes posible.

Hielo y calor en los momentos adecuados1

CONSEJO 2 DE 5:

En cuanto sea posible después una lesión en la espalda, ponte hielo durante 20 minutos varias veces al día. Después de 2-3 días de tratamiento con frío, cambia a calor durante periodos breves para relajar los músculos y aumentar el flujo sanguíneo. Un baño tibio también puede ser de ayuda.

1. Frío: Hubbard T et al. Does cryotherapy Improve outcomes with soft tissue injury? J Athl Train. 2004 Sep; 39(3):278-279
Calor: Barreto TW. Noninvasive treatments for low back pain. Am Fam Physician. 2017 Sep 1; 96(5):324-327

 

Tómatelo con calma, pero no demasiada

CONSEJO 3 DE 5:

Da un descanso a tu espalda, pero solo durante unos días. Continuar con tus actividades diarias lo antes posible puede dar a la espalda una mayor flexibilidad en lugar de descansar en la cama durante una semana. De hecho, el reposo en cama durante demasiado tiempo podría empeorar el dolor de espalda, entre otras cosas. Recomendamos asistir al médico si el dolor persiste más de 7 días.

Desarrolla una rutina de ejercicios

CONSEJO 4 DE 5:

El ejercicio regular puede acelerar la recuperación después de una lesión y fortalecer los músculos de la espalda y los abdominales. Consulta primero con tu médico o fisioterapeuta, pero algunos ejercicios suaves que puedes probar son nadar, caminar y yoga de fortalecimiento. Es normal que sientas un dolor leve al empezar a hacer ejercicio, pero si empeora o dura más de 15 minutos, deja de hacerlo hasta que hables con el médico.

Evalúa tu ambiente de trabajo

CONSEJO 5 DE 5:

A veces, los requisitos de trabajo y el entorno, ya sea en casa o en una oficina, pueden hacer que adoptemos una posición con la espalda que puede causar lesiones o agravar las que tenemos. Trata de aplicar principios ergonómicos, utilizando muebles y herramientas diseñados para evitar las lesiones, para reducir el riesgo de lesiones y mantener una espalda sana.